Una de mis mejores experiencias en Centro America: Hablando con indigenas en Semuc Champey.

Ride with me!
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Hablando con locales – Semuc Champey, Guatemala

La experiencia que vivimos en Semuc Champey  fue genial pero lo que realmente hizo que nuestra experiencia fuera especial fue poder estar hablando con los locales de este pueblo. La población de indígenas en Guatemala es enorme; se hablan incluso más de 22 lenguajes indígenas (http://www.oas.org/children/members/guatemala_idiomas.html) . En Semuc Champey, el primer lenguaje de sus pobladores es Maya Q’eqchi. Ellos aprenden español en la escuela y lo usan para hablar con los turistas u otros extranjeros, pero entre ellos solo se hablan Q’eqchi – para nosotros ese idioma era completamente inentendible y fascinante a la vez.

Talking to the local kids

Talking to the local kids

Mientras comíamos nuestros sanduches muy cerca de la entrada de Semuc Champey estuvimos hablando con unos niños que les estaban ayudando a sus padres a vender unos chocolates. En Ingles ellos querían saber «What is your name?» Where are you from? Where are you going tomorrow?” y también si querían que les compraramos chocolates “2 por 5 quetzales!”.  Aparentemente la mayoría de turistas que pasa por esa zona hablan ingles o hebreo y los niños han aprendido algunas frases de ellos lo cual resulta un poco gracioso. Ellos nos obligaron a aprender un poco de su lenguaje con el cual nos reímos demasiado tratando de pronunciar las frases Mayas que ellos nos enseñaban.

Más tarde regresamos con mucha hambre de nuestra excursión de las cuevas y resultamos conociendo a los padres de unos de los niños que nos estuvieron ofreciendo chocolate antes. También eran los dueños de un stand de comida afuera de Semuc Champey; Marcos y Luisa. Aparentemente el terreno de Greengo’s hotel (hotel donde nos estabamos hospedando) pertenecía al padre de luisa y luego él lo vendió. La casa de esta humilde familia se posa sobre un pequeño terreno al lado de este hotel pero están separado por una enorme muralla que todavía estaba siendo construida en febrero, 2015. Esta bloqueará completamente la vista desde el hotel hacia la casa de ellos. En el otro lado de la casa Greengo’s está construyendo un parqueadero el cual dejara a la familia de Marcos con un pequeño camino para salir a la calle.

De hablar con otros turistas como nosotros Marcos se ha dado cuenta que hay una gran demanda de viajeros dispuestos a hospedarse por un precio mas económico como también pagar menos por comida en Semuc Champey. Razon por la cual cual él esta pensando en montar su propio hostal. Después de disfrutar un delicioso plato de comida por 20Q (US$2,6). Marcos nos invito a ir a su casa en la noche y disfrutar de una cena que su esposa iba a preparar.

Semuc Champey

Alrededor de las 8:30 pm dejamos nuestro hotel con nuestras linternas para dirigirnos a las casa de Marcos. Pasamos por en medio de un muro que dividía las dos propiedades y caminamos por encima de del jardín de la casa de Marcos. Mientras nos íbamos acercando a la casa de Marcos, nos ibamos dando cuenta que lo único que veíamos eran velas encendidas ya que no contaban con servicio de electricidad. El contraste entre la casa de Marcos y el hostal donde nos estábamos hospedando era desconsolador y alarmante. Pasamos desde un moderno hotel con electricidad, agua caliente, TV con pantallas gigantes y turistas trabajando en sus portátiles a una sencilla y humilde casa. Un piso sin baldosa, solamente arena. No había agua y solo gallinas y perros muy faquitos corriendo por todas partes compartian su espacio con esta familia de 7 personas.

Ride with me!

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Dos de los hijos del medio, Ilsa y Manuel nos saludaron y Luisa (la madre) preparó la comida que fueron huevos revueltos, frijoles negros refritos y tortillas de maíz lo cual de muy buena gana aceptamos. Unos minutos después mientras preguntábamos donde dormía los otros niños (solo veíamos 2 «camas»), una cabeza apareció de la nada cerca del techo; era Silvia la segunda mayor que ya estaba durmiendo en una «cama» que compartía con otros 2 hermanos. Cabe mencionar que estas camas no tenían un colcho ni nada por el estilo. Eran pedazos de costales o sabanas que juntaban para dormir un poco mas cómodos

Mientras compartíamos nuestra cena con la familia, Marcos nos contaba más acerca de sus vidas. Ellos se levantan todas las mañanas a las 3 am para preparar las tortillas de pollos y la otra comida que llevan para vender a la entrada de Semuc Champey el cual abre a las 8 am. A diferencía de algunos niños del pueblos, los hijos de Marcos van 5 dias a la semana a la escuela. Ellos caminan con con otros niños del pueblo al menos una hora y media para poder llegar a la escuela. Este será el último año del mayor quien tiene 14

Semuc Champey.

Nos dijeron que había muy poca seguridad en este pueblo y debido a esto ya ellos habían tenido algunos problemas con cosas robadas. El molino de piedra que ella usaba para machacar el maíz para hacer as tortillas fue robado de su casa cuando Marcos estaba en otro pueblo. Tuvieron que gastar más de 500Q (US$66) para comprar otro, demasiada plata para esta humilde familia. Para alguna gente esta experiencia pudo haber creado algo de amargura y desconfianza, sin embargo Marcos hablaba de la situación con mucha compasión por quien lo había robado. La actitud con la que Marcos hablaba de este tema era muy típica en su hablar de muchas malas situaciones que le habían pasado en su vida.

Semuc Champey.

Manuel y Marcos

Después de abrazos, fotos y buenos deseos para esta encantadora familia, salimos a la oscura carretera con nuestras linternas en dirección El Portal, el cual era otro hostal donde nos íbamos a encontrar con unos amigos que habíamos conocido más temprano. Marcos nos acompaño durante parte del camino ya que él iba a ir a una reunión de un grupo político. Esta casa dondel a reunion iba a tener lugar fue verdaderamente impresionante. Al menos 100 personas estaban reunidas alrededor de la casa en la carretera de tierra ubicada en medio de la nada, alumbrados únicamente por velas encendidas.

Nos sentimos muy afortunados de haber compartido este tiempo con Marco, Luisa y su familia y por aprender un poco más del lenguaje Maya Q’eqchi. Si tú haces este viaje a Semuc Champey, asegúrate de comer algo de su deliciosa comida que la encuentras en de la entrada de Semuc Champey cada día de 8am-6am, o detente en su casa que está muy cerca del hotel Greengo’s a la izquierda.

Semuc Champey

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